En el masaje del Yoni, la liberación mental en la
pareja debe ser total. La finalidad del masaje Yoni no es el orgasmo (aunque
es totalmente aceptable y deseable, no es el último para el éxito
de nuestros esfuerzos). El objetivo de este masaje es poder dar placer y el
masaje en sí mismo. Evidentemente, el orgasmo no es algo a despreciar
durante el masaje. Diríamos que es un plus. Además, el orgasmo
durante un masaje Yoni es más completo, placentero, satisfactorio e intenso.
Una experiencia maravillosa. La persona que está dando el masaje no debe
esperar nada como retribución, mas allá del placer propio de estar
dando y compartiendo el momento con la persona amada.Esta perspectiva abre la
mente a un nuevo tipo de sexualidad
Preparación del masaje Yoni
Tenemos que preparar el ambiente para el masaje, que sea el apropiado para un
relax total.
Debemos crear un espacio un sitio que nos permita sentirnos cómodos y
en contacto con nosotros mismos.
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El masaje lleva su tiempo y debe ser respetado.
No podemos apurar el masaje, sino que hay que darle todo el tiempo necesario
para que sus efectos sean todo lo poderosos que deseamos.
Debemos conectarnos con nuestra pareja, mediante el contacto físico:
abrazándonos, acariciándonos…
La posición y Respiración
La mujer debe debe estar acostada sobre su espalda, en una posición
confortable, con una almohada bajo su cabeza, de forma que pueda mirar
hacia la zona de sus genitales y, a la vez, a su pareja. Coloca otra almohada
bajo su cintura. Las piernas abiertas, con las rodillas ligeramente dobladas.
El que da el masaje debe sentarse entre las piernas de su pareja. Lo importante
de la posición es que pueda tener completo acceso al Yoni, y también
a las otras partes del cuerpo de su compañera.
Antes de comenzar, tenéis que respirar profundamente, una respiración
relajante que os preparará para el masaje.
Durante todo el masaje, debéis mantener una respiración
profunda, lenta y estar absolutamente relajación.
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El masaje Tántrico
Para comenzar, masajearemos el abdomen, los muslos y los pechos de nuestra
pareja. Esto será una introducción relajante a la vez que
entramos en contacto con el Yoni.
En este momento colocaremos una pequeña cantidad de aceite o lubricante
en el montículo del Yoni. La cantidad debe ser precisa, la justa
para que se derrame sobre el labio exterior y cubra la parte externa de
la vagina.
En este momento comenzamos a masajear de forma suave el montículo
del Yoni, y los labios externos. Con mucha delicadeza, cogemos el labio
exterior con el pulgar y el índice, casi sin presionar, con suavidad
y recorremos todo su largo de los dos labios, en forma ascendente y descendente.
Hacemos lo mismo con los labios interiores, en la misma forma, pero aún
con más suavidad. La chica, que recibe el masaje, puede masajeándose
a sí misma los pechos. Puede comentar al chico lo que siente y
como el masaje la esta afectando, diciéndole si la velocidad, suavidad,
presión, etc. son las correctas
Para aumentar las sensaciones, debéis miraros a los ojos tanto
como sea posible.
Ahora continuamos masajeando el clítoris. Aquí los movimientos
deben ser suaves circulares y controlados, dando pequeños golpecitos
de vez en cuando. Cogemos el clítoris entre nuestros dedos y lo
presionamos suavemente.
Atención ahora, con mucha suavidad introduciremos nuestro dedo
medio de la mano derecha dentro del Yoni. Esto es importante, la mano
derecha, no la izquierda, ya que se relaciona directamente con la polaridad
en el Tantra y es de suma importancia para el buen resultado final. Con
mucha delicadeza, exploramos, masajeando suavemente el interior de la
vagina. No hay que aumentar la velocidad enloquecidamente. Hay que ir
variando la velocidad, la fuerza, la forma y la presión de los
movimientos que vamos realizando.
Rotamos nuestra mano, para que la palma quede mirando hacia arriba. Movemos
nuestro dedo, llevándolo desde la posición extendida hacia
la palma de nuestra mano, doblándolo lentamente y sin hacer excesiva
fuerza. Es como si estuviésemos pidiendo a alguien que se nos acerque.
Notaremos una zona de tejido esponjoso que se encuentra justo debajo del
hueso pélvico y detrás del clítoris.
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Este es el famoso punto G, conocido en el tantra como punto
sagrado. Una vez en este punto, podemos hacer movimientos circulares, de adelante
hacia atrás o de un lado hacia el otro. También podemos insertar
el dedo que se encuentra al lado del medio. Esto debería proporcionas
más placer y excitación en la mujer.
Otra variable llegados a este punto (que deberemos consultar con la persona
que esta recibiendo el masaje) es introducir el dedo meñique en su ano,
mientras seguimos con el masaje. Si lo realizamos necesitaremos usar lubricantes
y ser aun más suaves.
La verdad es que la chica puede tener un orgasmo durante el masaje. Incluso
varios orgasmos, cada uno mas fuerte que el anterior. Esto es lo que en Tantra
se conoce como “tomar la ola”.
Muchas mujeres pueden aprender a ser multiorgasmicas mediante el masaje Yoni,
si tienen la suerte de tener un compañero dedicado y paciente, que les
dé toda la atención que necesitan y merecen.
Cuando nuestra pareja nos lo pida, la dejamos reposar en el sitio, tranquila,
disfrutando de lo que ha sido el masaje. También podemos abrazarla.
Si logras dominar el masaje Yoni y otras técnicas Tantra, lo cierto es
que tu vida sexual se vera inmensamente enriquecida y aprenderás muchísimo
sobre la sexualidad femenina.
Puedes encontrar mucha más información sobre masajes tántricos en el siguiente enlace: Masaje tantra. Se advierte que esta página incluye contenido erótico. Debes ser mayor de edad en tu país para poder entrar en ella.
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